Acabo de regresar de Cuba. Y volver, ya te digo que volveré, aunque -como dice mi amiga Noelia- no será por su gastronomía. Ha sido una semana maravillosa en un país maravilloso comiendo arroz con frijoles, arroz congrí (que es frijoles con arroz) y chicharritas, mariquitas, tostones... Todo esto significa plátano frito. Estoy segura de que la gastronomía cubana (por lo menos lo que he podido probar) es heredera de muchos años de escasez. Pero eso no es excusa para que el arroz siempre esté pasado. De hecho, 50 años de bloqueo cociendo arroz es para que lo dejaran al punto, pero esa es otra cuestión. En cualquier caso, inspirándome en los productos cubanos, concretamente en los mangos que flanqueaban las carreteras, acabo de hacer esta salsa que creo que puede servir para acompañar a la carne. Lamentablemente, a pesar de que el mango que tengo es el mejor que he podido encontrar, no tiene nada que ver con la fruta que he probado allí y deja un regusto rasposo porque todavía estaba pelín verde y no sé cómo quitárselo, admito sugerencias. Aún así, me parece que está bastante rica.
Hace falta
1 mango maduro y rico y delicioso y -si puede ser, cubano-.
Un cuarto de cebolla grande partida en tiras
Un pellizco de ají (pimiento picante, en España se encuentra seco, si lo tenéis fresco, usad más cantidad teniendo en cuenta que pica)
Un chorrito de aceite
Vinagre
Sal
Pimienta
Ajo en polvo
Cómo se hace
Se trocea el mango y se pone en una cazuela con la cebolla, el aceite y un poquito de sal para que se poche más fácilmente. Cuando esté blando se sazona con el ajo, la pimienta y el ají al gusto. Se pasa por la batidora y se añade un chorrito de vinagre (es para calmar el dulzor de la fruta, porque yo no soy una entusiasta del empalague, pero supongo que es opcional). Por último, se deja un poco más líquida terminando de batir con agua.
Ya veis que la salsa queda bastante amarilla. Lo suyo, con un mango en mejores condiciones, sería que quedara naranja.
Ea. El primer plato que habrá en mi carta cuando me marche a Cuba, ponga un paladar que se llame "Lo que yo te diga, mi amol" será pollo con esta salsa. Necesito camareros y responsable de meter turistas en el bar. Para ser el señor o la señora que se sienta en el portal ya tengo cola....
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jueves, 17 de mayo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
Albóndigas de merluza en salsa de tomate
Éste es un plato donde podéis aplicar el preparado de azafrán que os contaba en otra publicación. Al igual que ese truquillo, esta receta sale (un poco modificada porque no me gusta el cilantro y lo de hacer el tomate en el horno me parecía un engorro) del libro "Un viaje gastronómico por el norte de África" de Mourad Mazouz, editado por Intermón Oxfam y que -insisto- es una preciosidad, un placer para la vista y (si os animáis a ponerlo en práctica) también para el paladar. Estas albóndigas son un plato ligero, delicioso, picante y una manera de comer pescado para quien no sea muy aficionado al formato pez.
Necesitamos:
1. Para las albóndigas
Un kilo y medio de filetes de merluza (supongo que vale cualquier otro pescado al que le hayamos quitado las raspas y la piel)
50 gramos de pan rallado
3 cucharadas de perejil fresco picado
(Yo obvio el cilantro fresco picado que añade la receta, porque es que no lo soporto, pero si os gusta que la comida sepa a "Varón Dandy", adelante).
1 cebolla pequeña
Sal al gusto
1/2 cucharadita de pimienta
1 1/2 cucharadita de especias para albóndigas
1 huevo
3 cucharadas de aceite
5 cucharadas de agua
2. Para la salsa
1 kilo de tomate rallado
2 dientes de ajo pelados
1/2 cucharadita de sal
1 cucharada de azúcar glas (o si no tenéis, de la normal)
4 pimientos asados
50 mililitros de azafrán preparado
1 cucharadita de pimentón (yo pongo medio dulce y medio picante)
1/2 cucharadita de guindilla en polvo
3. Para cocer las albóndigas
300 ml. de agua
50 ml. de azafrán preparado
Empezamos haciendo la masa de las albóndigas. Se tritura el pescado y se aparta. Se tritura la cebolla con el perejil y lo mezclamos con el pescado. Añadimos la sal, la pimienta, el huevo batido, el aceite, el agua, las especias.... todo, vamos y lo mezclamos con las manos. Amasando bien. Vamos haciendo la salsas mientras dejamos reposar.
En una olla, a fuego medio, ponemos el tomate con la sal, el azúcar y los ajos. Dejamos que vaya perdiendo el agua que le sobra y removemos de cuando en cuando para que no se nos pegue.
En otro fuego, ponemos a calentar 300 ml. de agua con 50 ml. de preparado de azafrán. Vamos haciendo las albóndigas y cuando el agua esté hirviendo, las echamos y las dejamos cocer unos 10 minutos, hasta que queden firmes.
Mientras, añadimos los pimientos al tomate, con el azafrán, el pimentón y la guindilla y dejamos cocer diez minutitos. Seguimos removiendo para que no se nos pegue. Cuando hayamos terminado, metemos la batidora y lo trituramos todo. Por último, sacamos las albóndigas ya cocidas y las cubrimos con la salsa de tomate. Dejamos a fuego lento otros diez minutos.
Se puede congelar.
Necesitamos:
1. Para las albóndigas
Un kilo y medio de filetes de merluza (supongo que vale cualquier otro pescado al que le hayamos quitado las raspas y la piel)
50 gramos de pan rallado
3 cucharadas de perejil fresco picado
(Yo obvio el cilantro fresco picado que añade la receta, porque es que no lo soporto, pero si os gusta que la comida sepa a "Varón Dandy", adelante).
1 cebolla pequeña
Sal al gusto
1/2 cucharadita de pimienta
1 1/2 cucharadita de especias para albóndigas
1 huevo
3 cucharadas de aceite
5 cucharadas de agua
2. Para la salsa
1 kilo de tomate rallado
2 dientes de ajo pelados
1/2 cucharadita de sal
1 cucharada de azúcar glas (o si no tenéis, de la normal)
4 pimientos asados
50 mililitros de azafrán preparado
1 cucharadita de pimentón (yo pongo medio dulce y medio picante)
1/2 cucharadita de guindilla en polvo
3. Para cocer las albóndigas
300 ml. de agua
50 ml. de azafrán preparado
Empezamos haciendo la masa de las albóndigas. Se tritura el pescado y se aparta. Se tritura la cebolla con el perejil y lo mezclamos con el pescado. Añadimos la sal, la pimienta, el huevo batido, el aceite, el agua, las especias.... todo, vamos y lo mezclamos con las manos. Amasando bien. Vamos haciendo la salsas mientras dejamos reposar.
| Albóndigas ya preparadas |
En otro fuego, ponemos a calentar 300 ml. de agua con 50 ml. de preparado de azafrán. Vamos haciendo las albóndigas y cuando el agua esté hirviendo, las echamos y las dejamos cocer unos 10 minutos, hasta que queden firmes.
Mientras, añadimos los pimientos al tomate, con el azafrán, el pimentón y la guindilla y dejamos cocer diez minutitos. Seguimos removiendo para que no se nos pegue. Cuando hayamos terminado, metemos la batidora y lo trituramos todo. Por último, sacamos las albóndigas ya cocidas y las cubrimos con la salsa de tomate. Dejamos a fuego lento otros diez minutos.
Se puede congelar.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Caracolas rellenas o bollitos suecos de distintos sabores
A mí me fascinan estos pastelitos. A mí que no soy muy dulcera y siempre los había conocido por caracolas danesas.... Encontré una receta por ahí, soy incapaz de recordar dónde, y aunque se los comieron rápidamente, a mí me resultaban más pan que bollo, así que este sábado de resfriado y frío, me he puesto manos a la obra de nuevo. ¡Y qué obra! Es laarrgooo y cansado, pero vale muuuuuchooooo la pena.... Ahora mismo podría fumarse un cartón de ducados en mi casa y seguiría oliendo estupendamente y de sabor ya ni os cuento. Esto de terminar de comer y zamparse un bollito de estos recién hecho.....mmmmm. La masa, como la primera no me hizo mucha gracia, la he cambiado siguiendo esta receta de Mikel Iturriaga, de su antiguo blog "Ondakin". Él
-que es un profesional- dice que se "pega bastante". Yo, que no lo soy, os digo que la masa "se pega consuscastastoas" y no sé si hay otra manera de solucionarlo que ir añadiendo harina, que es lo único que a mí se me ocurrió antes de que la masa me terminara de devorar empezando por los deditos.... Para ser justo, avisa de que fácil, lo que se dice fácil, la receta no es. De lo que no advierte es de que salen bollitos para un bautizo, pero bueno, eso no creo que le moleste a nadie ;-D. Ahora sí, si tenéis un horno chiquitín como el mío, que sepáis que vais a pasaros la mañana horneando pastelitos de nueve en nueve. También me ha sucedido que necesité dejar levar la masa más tiempo del que él indica, pero lo cierto es que mi casa es bastante fría, que igual ha tenido algo que ver. Bueno, pues esa es la receta de la masa. Os la repito aquí:
Hace falta:
600 gramos de harina
50 gramos de levadura fresca (eso son dos paquetitos de los de Mercadona)
Medio litro de leche entera
200 gramos de azúcar
250 gramos de mantequilla (yo necesité un poco más)
200 gramos de azúcar
1 huevo batido para pintar
1 cucharada de azúcar glas
Preparación
| Este es el jarrito tamizador |
Se derriten 175 gramos de mantequilla, a fuego bajo, se les añade la leche y se retira del fuego. Con un poco de leche mezclada con mantequilla se disuelve la levadura en un bol (la levadura desmenuzada) y cuando esté bien disuelta se añade toda la leche. Después se agrega el azúcar y los 600 gramos de harina. Yo la he añadido poco a poco, ayudándome de este jarrito que te sirve para tamizarla. Una vez bien mezclado todo, se deja reposar bien tapado hasta que la masa doble su tamaño. Yo he necesitado más de la hora que dice Mikel, lo he dejado horita y media. También se derrite, aparte, el resto de la mantequilla para untar la masa después. Calentarla y ya, no la dejéis hirviendo u os pasará como a mí, que en vez de mantequillla obtenéis lo que está a punto de ser un bonito preparado de ghi.
Ahora viene lo complicado: sobre una superficie enharinada, se amasa durante unos minutos. Se pega, repito, consuscastastoas y al final, he necesitado añadir más harina. No me he atrevido mucho para que no se me endureciera en exceso la masa, pero algo le he tenido que echar. Y ahora, de nuevo sobre una superficie enharinada (también ponedle harina al rodillo, que el mío es de silicona y aún así se PEGABA) coged un pedazo de la masa y dejadla finita con el rodillo. Ponedle mantequilla derretida por toda la superficie, ayudándoos de un pincel. La receta de Mikel la he seguido hasta aquí (claro, le he metido variaciones, sino hubiera colgado el enlace y punto). Para hacer los bollitos de distintos sabores he usado:
1.Azúcar y canela
2.Sólo azúcar
3.Ralladuras de chocolate
4.Pasas empapadas con ron
5.Un resto de mermelada de arándanos (de Ikea, para que sea un poco más sueco todo). Además, me he acordado de esta otra receta de Jamie Oliver de bollitos suecos. Él no usaba mermelada de arándanos, sino arándanos tal cual y decía que el resultado parecía un poco un accidente de coche, pero que mejoraría... Me ha hecho mucha gracia porque sí, si se te desmonta un rollito es un poco desagradable la pinta, pero al horno se arregla todo.
6.Mermelada de zanahoria.
| Mermelada de zanahoria sobre la masa |
Es la primera vez que me sucede que unas verduras me hablen, pero hoy me ha pasado. Estaba haciendo un cocido a la vez que los bollitos y me habían sobrado dos zanahorias. Las he mirado, me han mirado.... y me han dicho que querían ser mermelada.... Y yo, que soy muy complaciente, las he pesado, las he rallado y las he puesto al fuego con su peso en azúcar, la ralladura de una naranja, su zumo, un chorrito de agua y muy, muy despacito..... las he dejado hasta que se ha espesado todo y lo he podido pasar por la minipimer.
Bien... habíamos dejado la masa extendida y finita, untada de mantequilla derretida. Ahora (como veréis mis cambios tampoco han sido para romperse la cabeza, la verdad), a cada pedacito de masa que extendía, le añadía un sabor (de uno en uno, ¡no todo mezclado!. Las ralladuras de chocolate, el azúcar y la canela, la mermelada.....) Y empezamos a enrollar, de poquito en poquito. Cada doblez de la masa, la que va a aparecer con harina, también se unta con mantequilla derretida. Esto ¿por qué lo he hecho? Porque creo que el objetivo de la mantequilla aquí es el mismo que en el hojaldre. Separar las hojas de masa que vamos haciendo para que no se peguen durante la cocción y que las separen con el calor creando ese efecto de "milhoja".
| No se aprecia la diferencia de color, pero el de la derecha es de zanahoria y el de la izquierda de mermelada de arándanos |
Una vez que tengamos nuestro rollito hecho, lo cortamos en pedacitos de unos 2-3 dedos (mis dedos son pequeños y finitos) y lo volvemos a dejar reposar durante una media hora (de nuevo, yo he necesitado más tiempo para que volviera a levar).
Lo colocamos en una bandeja de horno y los ponemos en el horno precalentado a 225 grados. Yo lo he tenido que bajar hasta los 200 porque se me quemaban los pasteles. Dependiendo del tamaño (mi rulo no era perfecto) unos tardarán más o menos, lo mejor es que coloquéis en la misma hornada los de tamaño similar. Para que se os doren, se pintan con un poco de huevo batido con el azúcar glas. En 15 minutos, tendréis una bandeja hecha.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Ternera con brotes de bambú y verduras
La llamo así porque intenté hacer una ternera con setas y bambú como la de los chinos. En ese aspecto, fracaso total. En el apartado de qué tal estaba, éxito absoluto. Está riquísima. Lo más difícil es darle el punto a la verdura, ya sabéis, aceite muy caliente y menear y menear para que se quede crujiente y no muy hecha.
Vais a necesitar para cuatro personas
Medio kilo de ternera para guisar, partida en tiras
Una cucharadita de zanahoria en tiras
Una chalota en tiras
Media cebolla en tiras
Medio puerro en tiras
Bambú en pedacitos, unos cien gramos
Un cachito de pimiento rojo y otro de pimiento verde. Sí, también en tiras
Brotes de soja (son una tira en sí mismos)
Setas shitake (o champiñones) también en tiras
Ajo rallado, un diente
Un par de centímetros de jengibre, también rallado
Una ramita de apio
Aceite (no mucho, id añadiendo conforme se consuma)
Una cucharadita de maizena
Un chorro de salsa de soja
Medio vasito de salsa de ostras
Un vaso de vino blanco
Agua, por si se queda espesa
Preparación
Se deja macerar la ternera en salsa de soja durante unos cinco minutos, ésto le dará el punto de sal preciso. Se van pasando por el fuego los ingredientes por separado, salvo el ajo, el jengibre y el apio. Esto es absolutamente necesario porque no todo tiene el mismo tiempo de cocción. Por ejemplo, el puerro se hace en muy poco tiempo y la ternera o las setas necesitan más. Pasadlos por la sartén en el orden en que os los he dejado. Es preciso que la verdura quede crujiente. Hay que hacerla a fuego fuerte y sin parar de remover. La ternera, posiblemente, soltará agua. Os recomiendo que la saquéis conforme vaya apareciendo en la sartén para que os quede frita y no cocida. Ese caldillo reservadlo.
Una vez lo tengáis todo pasado por la sartén, doráis la cucharadita de maizena con la ramita de apio dentro. Añadid el caldo de la ternera, el vino, la salsa de ostras y removed todo bien para que no queden grumos. Si os queda espeso, añadid un poquito de agua y vais probando el punto de sal. La salsa de ostras es bastante salada, así que probablemente no haya que añadir más. Retirad la rama de apio.
Una vez que tengáis la salsa hecha, añadid la ternera y la verdura para que cojan temperatura. Servidlo con lo que más os apetezca, un arroz tres delicias o fideos o arroz y punto que es lo que yo hice.
Vais a necesitar para cuatro personas
Medio kilo de ternera para guisar, partida en tiras
Una cucharadita de zanahoria en tiras
Una chalota en tiras
| Esta es mi madre con lo que salió, para que os hagáis una idea de la cantidad |
Medio puerro en tiras
Bambú en pedacitos, unos cien gramos
Un cachito de pimiento rojo y otro de pimiento verde. Sí, también en tiras
Brotes de soja (son una tira en sí mismos)
Setas shitake (o champiñones) también en tiras
Ajo rallado, un diente
Un par de centímetros de jengibre, también rallado
Una ramita de apio
Aceite (no mucho, id añadiendo conforme se consuma)
Una cucharadita de maizena
Un chorro de salsa de soja
Medio vasito de salsa de ostras
Un vaso de vino blanco
Agua, por si se queda espesa
Preparación
Se deja macerar la ternera en salsa de soja durante unos cinco minutos, ésto le dará el punto de sal preciso. Se van pasando por el fuego los ingredientes por separado, salvo el ajo, el jengibre y el apio. Esto es absolutamente necesario porque no todo tiene el mismo tiempo de cocción. Por ejemplo, el puerro se hace en muy poco tiempo y la ternera o las setas necesitan más. Pasadlos por la sartén en el orden en que os los he dejado. Es preciso que la verdura quede crujiente. Hay que hacerla a fuego fuerte y sin parar de remover. La ternera, posiblemente, soltará agua. Os recomiendo que la saquéis conforme vaya apareciendo en la sartén para que os quede frita y no cocida. Ese caldillo reservadlo.
| Y este es el resultado de cerca |
Una vez lo tengáis todo pasado por la sartén, doráis la cucharadita de maizena con la ramita de apio dentro. Añadid el caldo de la ternera, el vino, la salsa de ostras y removed todo bien para que no queden grumos. Si os queda espeso, añadid un poquito de agua y vais probando el punto de sal. La salsa de ostras es bastante salada, así que probablemente no haya que añadir más. Retirad la rama de apio.
Una vez que tengáis la salsa hecha, añadid la ternera y la verdura para que cojan temperatura. Servidlo con lo que más os apetezca, un arroz tres delicias o fideos o arroz y punto que es lo que yo hice.
Gyozas o dim sum
| Mis gyozas con masa redonda |
Las gyozas o dim sum son un aperitivo típico de la cocina oriental. Rellenas de carne picada, pescado o marisco y verdura, a mí me resultan una exquisitez. Son mucho menos pesadas que las empanadillas que hacemos aquí, entre otras cosas porque pueden cocinarse al vapor. Os dejo la receta de las de cerdo que he hecho esta semana, por variar un poquito el tema sobras de navidad.
Necesitáis (para un paquete de obleas medianas, de las que caben en la palma de la mano)
Un paquete de masa wan tun o wan ton, lo venden en tiendas de alimentación chinas
500 gramos de carne picada de cerdo
Una cebolla pequeña picada muy finita
Un par de hojas de col, blanqueadas
Un par de pellizcos de brotes de rabanito o rabanito rallado, pero menos, que pica mucho
Brotes de soja
Tres o cuatro ramas de cebollino
Un trocito de jengibre, como de dos centímetros, rallado. Al ser posible, que sea fresco
Un ajo rallado
Una cucharada de salsa de soja
Una cucharada de sake (si tenéis, si no, pues nada)
Preparación
Es facilísimo. Se pica toda la verdura, salvo el jengibre y el ajo, que se rallan. Se mezcla todo bien, incluido el vinagre y la soja, y se deja reposar una media hora. Lo complicado, o más que complicado, lo entretenido es cerrar las empanadillas para que queden monas.
| Así deben quedar una vez cocinadas (y partidas claro) |
Colocáis una hoja de masa en la palma de la mano. Ponéis un trocito pequeño de carne en el centro. Para cerrarla tenéis que humedecer dos de los bordes y cerrar la empanadilla, procurando que la masa se selle sobre el relleno, para que no quede mucho aire dentro. Y ahora, lo que tenéis que hacer es doblar los bordes para que se queden monos. Hay muchos videos en youtube que os lo explican. Estos son algunos enlaces. Sí que os recomendiendo que compréis la masa redonda que es mucho más fácil de moldear. Os dejo dos videos, uno con masa redonda y otro con masa cuadrada.
| Mis gyozas con masa cuadrada |
Cuando me haga con una cámara de video intentaré colgar alguno para que veáis cómo lo hago yo, porque la forma que le doy a la masa cuadrada es distinta, pero francamente, es muy difícil de explicar.
Y para cocinarlos, sólo tenéis que buscaos una vaporera y hacedlos al vapor, o bien ponedlos en un recipiente, por ejemplo una sartén antiadherente. En él vertéis agua suficiente para que cubra las gyozas por la mitad (si están de pie) y taparlas. También se pueden freír. No os puedo decir un tiempo exacto. Deben quedarse blancas si se hacen al vapor y doradas, si se fríen. Podéis acompañarlas con salsa de soja, pero a mí me gustan más solas. ¡Que aproveche!
Por cierto, se congelan muy bien.
viernes, 22 de octubre de 2010
Bacalhau a Bràz o Bacalao dorado, con crujiente de calabacín
Delicioso plato de la frontera hispanolusa. Los españoles lo adoramos, los portugueses - me da la sensación - lo comen menos. Si vais a Portugal, el nombre es bacalhau a Bràz, bacalao a la Blas. No lo confundáis con el bacalao a la brasa que allí se llama grelhado y tampoco lo llaméis dorado, ese es el nombre español. Y, como recomendación personal, siempre siempre pedidlo sin cilantro -sem coendros.
Necesitamos
Unos buenos lomos de bacalao salado
Patatas en daditos
Ajos
Cebolla o chalota o cebolleta o puerro. Yo lo he hecho con puerro esta vez
Huevo
Un poco de calabacín
Lo primero es tener el bacalao desalado. Hay que quitarle la sal bajo el grifo y en un cuenco dejar los lomos cubiertos con agua fría. Deberéis cambiarla cada ocho horas durante dos días, es decir, cada ocho horas durante 48. Sacadlos y ponedlos en una olla con agua fría y dejadlo a fuego bajo. En el momento que veáis que empieza a espumar, por poca espuma que sea, quitadlo y enfriadlo para que no siga cociendo. Ahora, con las manitas, retirad la piel y las espinas y reservad esas maravillosas y jugosas y deliciosas lascas de bacalao.
El crujiente de calabacín
Necesitáis un pelador como éste, que vale cuatro duros en los chinos y es una maravilla. Retirad la piel del calabacín y, una vez limpio, seguimos trabajando con el pelador pero esta vez obtendremos tiras de verdura. Partidlas finitas, como si fuéramos a hacer tallarines, enharinadlo todo y echad inmediatamente en una sartén con aceite muy caliente hasta que se dore.
Cortad muy finita toda la verdura, salvo las patatas que hay que cortarlas en daditos y freírlas muy despacio, para que queden blandas como para tortilla. Dorad los ajos en una sartén, añadid la cebolla hasta que también esté dorada y, ahora, con el fuego bajito, el bacalao. Por último, añadid el huevo batido con un poquito de sal y movedlo todo. Colocad el crujiente como queráis y disfrutadlo porque es maravilloso.
Otras consideraciones
Cantidad, yo os recomendaría que hubiera el mismo volumen de otros ingredientes que de bacalao. Cuando estéis cociendo este pescado vais a pensar que lo sacáis medio crudo. Eso es verdad, pero para que no se seque después, es necesario dejarlo así.
lunes, 18 de octubre de 2010
Croissants de chocolate
Entran por el ojo casi mejor que por la boca y están tirados, porque, básicamente, ya está todo hecho. Además, se puede aprovechar la técnica para hacerlos dulces, neutros o salados. Yo os dejo la receta de los de chocolate y luego, pues inventad, investigad y manchaos las manos, que eso es lo más divertido de la cocina.
A ver, sólo hace falta:
Hojaldre (os recomiendo uno que sea redondo, como el de La Cocinera)
Chocolate negro
Un huevo
Azúcar
Preparación
Precalentad el horno a 200 grados (o la temperatura que os indique el fabricante del hojaldre). Extended la masa, aplanadla un poco con un rodillo o una botella limpia y cortadla en triangulitos o triangulones, dependiendo de cómo de grande queráis los croissants. Es decir, tenéis que dividir la masa con un cuchillo con la misma forma que los radios de una bicicleta. Lo mejor es partirlo por la mitad, luego en cuartos y luego los cuartos, se pueden dividir en dos o en tres. Como en la foto de abajo.
Ahora colocáis el chocolate en la parte más ancha de vuestro triángulo. Podéis poner una onza entera o dos si el triángulo es grande. Si no lo es, tenéis que picarlo un poco primero. Es el momento de enrollar, empezando por la parte más ancha hacia la más estrecha.
Por si no os queda claro, os dejo un enlace a un video de youtube: enrollar los croissants. Eso sí, tened en cuenta, que están haciendo los dulces con la masa de verdad, y no con este apaño que os dejo aquí. Además, no son rellenos, por ejemplo, yo os aconsejaría que no hicierías el corte en la parte superior, pero a vuestro gusto.
lunes, 11 de octubre de 2010
Babá ghanoush o Mutaba
Es un hallazgo. Una pasta de berenjenas que, por lo que estoy leyendo, es tremendamente común en todo el arco sur del Mediterráneo, en Europa oriental y, al parecer, también en la India. Así que podéis imaginaros que existen millones de recetas. Yo me he quedado con ésta que publicó el otro día en su web Isasaweis. Esta chica es todo un descubrimiento y, además, me he quedado alucinada porque compartimos muchísimas recetas, aunque ella va muy por delante en conocimientos y práctica. Por ejemplo, hace una receta de tajine muy parecida a la mía y me sorprendió porque no conozco a casi nadie que la cocine... En fin, que me animé con su babá ghanoush y tengo que decir que está riquísimo.
El enlace al video está ahí y, además, os recomiendo que investiguéis por toda su página porque es estupenda. Pero si no queréis engancharos hasta las mil viendo sus videos, aquí os dejo la receta de su babá ghanoush. Bueno, el que yo hice, pero siguiendo casi por completo lo que ella decía.
Necesitáis
Un par de berenjenas
Un diente de ajo
Una cucharada de perejil fresco
Sal
El zumo de medio limón
Una cucharadita de cominos
Dos cucharaditas de tahine
Cómo se hace
Lavamos bien las berenjenas, les cortamos el rabito verde y las pinchamos bien con un cuchillo, por toda su superficie. A continuación, las envolvemos en papel de cocina y las metemos en el microondas, hasta que queden blanditas. Dependiendo del tamaño de la berenjena y de lo potente que sea vuestro microondas, vais a necesitar entre seis o siete minutos y diez.
Mientras, en un mortero machacamos el ajo con un pellizquito de sal y el perejil bien picadito. Cuando la berenjena esté lista y se haya enfriado, sacamos la pulpa con una cuchara y la mezclamos en el mortero con nuestro majado. Añadimos el limón y el tahine y... ya está.
El Tahine
Es una pasta de ajonjolí (o como Isasaweis lo llama, igual que mucha gente del norte de España, sésamo). Como yo no tenía, busqué a ver lo que era y realmente lleva poco más además de las semillas tostadas y el agua. Así que cogí un par de cucharaditas de las semillas que tenía en casa, las tosté en la sartén y las machaqué con un poquito de agua. No me quedaron muy finas, así que cuando las añadí a la berenjena, lo mezclé todo bien y lo pasé por la minipimer. El resultado fue estupendo. Os lo digo porque si no lo usáis con frecuencia, a lo mejor el bote de tahine se os pone malo (la verdad es que no sé cuánto aguanta), y me parece una buena alternativa. Al final, se quedó una crema espesa y finísima que estaba de muerte con tostaditas. Para terminar, como véis, lo regué todo con un chorrito de aceite de oliva.
Tajine del soltero o Cubo (dedicado a Luis)
Creo que si tuviera que elegir cuál es esa receta que te piden que pases o la que los amigos te exigen en las cenas, me quedaría con ésta. No porque no haga otras nunca, sino porque ésta cunde mucho. Añadiendo un par de cosas, le das de comer a muchísima gente con muy poco trabajo (de ahí lo de cubo - de comida - claro). Además, es una receta con muy poquita grasa, con verdura y con carne y muy completita. Por cierto, gracias a Marta, que fue quien me la enseñó, recién aprendida en Marruecos. Todavía me acuerdo cuando estábamos en su cocina oliendo las especias molidas que le habían vendido para poder comprarlas en el supermercado cuando se le agotaran. En fin, que con las cantidades que os doy, es más que de sobra para cinco personas. Para más, si añadís los trucos que os cuento al final.
Lo que hace falta
700 gramos de carne picada (lo ideal sería de cordero, pero podéis hacerla con lo que queráis).
Un huevo
Pan rallado
Tres cuartos lata de tomate triturado (también vale tomate natural, pero os aconsejo que lo trituréis para que la salsa quede más salsa y menos sofrito)
Un par de cebollas grandes
Sal al gusto
Pimentón dulce
Pimentón picante
Pimienta molida negra
Cominos molidos
Cúrcuma (no os asustéis, es una mezcla de especias que venden en muchos sitios, entre ellos, Mercadona).
Un poco de aceite.
Y cómo se hace
Picamos la cebolla como para hacer un sofrito y la ponemos a fuego bajo en el aceite. Esperamos a que se ponga transparente y ligeramente dorada. Mientras, en un recipiente ponemos la carne picada, la salpimentamos, le podemos añadir perejil o lo que nos guste, y la mezclamos con el huevo batido y el pan rallado, hasta que podamos hacer albóndigas fácilmente.
Hacemos las albóndigas pequeñitas, para que quepan en la boca.
A estas alturas, la cebolla debe estar lista, así que añadimos el tomate triturado y esperamos a que pierda el agua. Es conveniente poner una tapadera de rejilla para que no nos salte, que quema mucho.
Y una vez que el tomate y la cebolla se hayan convertido en una salsita, toca añadir las especias.
martes, 5 de octubre de 2010
Il sugo della mamma Scorsese
Mientras espero a que termine mi "sugo", es decir, la salsa que yo le hago a la pasta, aprovecho para dejaros esta receta. La encontré el otro día en lo más leído de "El País" y me lancé a probar a ver qué tal. Ya de camino, por supuesto, aproveché para darle a la máquina de pasta fresca, así que aquí os dejo el enlace a la noticia y, si os animáis, ya me contaréis cómo os ha ido. A mí personalmente, me gusta más la salsa que hace mi madre (me imagino que a Scorsese le pasa lo mismito, lo stesso, vamos). La mía ya os la dejo otro día.
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